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Reflexión en el marco del Día Internacional de la Mujer

Por: Mtra. Alicia Arelly Chávez Nieto

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, existen un trasfondo de importantes reflexiones como sociedad. Para lograrlo es importante recordar el nacimiento de la lucha. Fue el 28 de febrero de 1909 cuando el Partido Socialista de los Estados Unidos de América designó este día en honor a las trabajadoras textiles Neoyorquinas que en 1908 protestaron debido a sus precarias condiciones de trabajo.

A lo largo de los años el movimiento fue adquiriendo fuerza en todo el mundo buscando la igualdad de derechos, así como para lograr el sufragio universal femenino. Fue hasta él término de la Segunda Guerra Mundial, cuando el 8 de marzo comenzó a celebrarse en varios países y, en diciembre de 1977 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas resolvió que se proclamaba un Día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz internacional. Es importante también hablar de la violencia que se desencadena con la desigualdad de derechos. La violencia en contra de la mujer data desde las primeras civilizaciones del mundo, en la historia del mundo civilizado, no existe evidencia de una sociedad donde la violencia sistemática contra la mujer no haya existido.

Históricamente se ha visto a la mujer como un objeto de posesión y donde su valor se encuentra en su situación marital, sentimental, sexual, de fertilidad y características físicas por encima de sus capacidades laborales e intelectuales.

Para comprender de manera más detallada la forma en la que se ha desarrollado esta violencia a lo largo de la historia es importante entender el concepto de posesión,                                                        

“La posesión, sigue siendo uno de los argumentos de la violencia contra la mujer, sea esta originada por la idea de posesión carnal- violencia sexual, posesión sentimental-acoso y violencia amorosa, posesión psicológica y control-violencia psicológica, posesión administrativa y ciudadana-violencia administrativa y estatal, posesión reproductiva- violencia sexual, rapto y matrimonio forzado y como no posesión de la vida de una persona–violencia fáctica, asesinato”

En todas estas posesiones encontramos el reflejo de la división clásica hacia los cuerpos en cuanto a objeto de poder del varón: “cuerpos para la procreación, cuerpos para el deseo.”

México no es la excepción, existe evidencia de violencia contra las mujeres a lo largo de toda nuestra historia. Contamos con una gran cantidad de mujeres a quienes se les ha silenciado, perseguido, violentado, encarcelado, ejecutado, además de menospreciar y minimizar su sabor y su aportación a nuestra propia historia como nación.

En la actualidad, la violencia contra las mujeres en México es alarmante. Por ello el INEGI realiza la Encuesta Nacional sobre la dinámica de las relaciones en los Hogares que tiene por objetivo principal, generar información sobre las experiencias de violencia que han enfrentado las mujeres de 15 años y más, con la finalidad de apoyar en el diseño y seguimiento de políticas públicas orientadas a atender y erradicar la violencia contra las mujeres por razones de género.

A continuación, revisaremos algunos datos de la última actualización de esta encuesta:

  • Siete de cada diez mujeres han sufrido al menos un incidente de violencia a lo largo de su vida.
  • Cuatro de cada diez mujeres han sufrido violencia sexual a lo largo de su vida.
  • Cinco de cada diez mujeres han sido humilladas, vigiladas, encerradas o les han destruido sus pertenencias. Han sido amenazadas con el abandono o con el suicidio de su pareja, con correrlas de su casa, quitarles a los hijos, con herirlas o matarlas.
  • A tres de cada diez su pareja le ha reclamado sobre sus gastos, le ha prohibido trabajar o estudiar o le ha quitado dinero o propiedades.
  • 4.4 millones de mujeres de más de 15años, sufrieron abuso sexual durante su infancia.

Estas cifras son perturbadoras, pero es importante conocerlas para reflexionar al respecto, pero, sobre todo, tomar acciones para trasladarnos hacia una sociedad más equitativa, en la que se erradique la violencia contra las mujeres.

Hay muchas iniciativas y hay mucho camino recorrido en esta lucha, gracias a la cual las mujeres pueden votar, estudiar una carrera, ejercer cualquier profesión, entre otras, sin embargo, el camino todavía es largo y es importante que sigamos trabajando para lograrlo.

A pesar de que nos falta un largo camino por andar para lograr el equilibrio que buscamos, es importante destacar que tenemos también ejemplos de sectores industriales y de empresas en particular que se encuentran un paso adelante y trabajando activamente para lograr la equidad en su operación como ACSI Research, lidereado y conformado en su mayoría por mujeres en un 72.5% y en el cual se le otorga gran importancia al valor intelectual y profesional de sus colaboradoras y se les brindan facilidades para aquellas que son madres de familia para que sigan creciendo en su carrera profesional. Son modelos de éxito que merecen ser revisados y reconocidos. Es de mucho valor conocer su historia y el trabajo que han hecho desde su nacimiento.

En nuestro contexto actual, es sustancial analizar cómo la pandemia de la COVID-19 ha complicado la vida de este sector y el desempeño en la sociedad en muchos sentidos. Respecto al marco de la presente reflexión, las mujeres se han encontrado con grandes retos dentro de la crisis mundial que estamos viviendo, la pérdida de trabajo, el aumento en la carga de cuidados no remunerada, la explotación doméstica, entre otras.

Las mujeres están también en la primera línea de respuesta a la pandemia, en los hospitales, vida productiva, comunidades y familias. Se encuentran entre los líderes que han mantenido las tasas de incidencia más bajas y a los países en vías de recuperación.

Está demostrado que las mujeres líderes y las organizaciones de mujeres, poseen grandes habilidades, conocimientos y redes para liderar de manera eficiente los esfuerzos de reacción y recuperación ante la pandemia de COVID-19. En este momento de la historia aceptamos más que nunca que las mujeres aportan experiencia, criterio, visión y habilidades importantes que contribuyen de forma vital en las decisiones, legislación y política pública que funciona mejor para todas y todos.

Es por ello que es tan importante que destaquemos el valor de los roles que desempeñan las mujeres en el sector productivo, empresarial, político, familiar y en la comunidad, pero sobre todo que vayamos otorgando cada vez más voces que integren la perspectiva de las mujeres y niñas en toda su pluralidad, en el momento de impulsar programas y políticas públicas en todas las esferas y sectores para la recuperación ante una pandemia y viendo un poco más a futuro, la construcción de una sociedad mejor.